En mi experiencia lo que vale para unos es inútil para otros. Yo voy a pelo, sin guiones ni planificación, tengo claro el principio y el final, y los uno sobre la marcha. Suena caótico, pero a mi me funciona y estoy contento con los resultados.
Al final, el único factor completamente determinante es la constancia. Crear el hábito y escribir CADA DÍA es lo que hace que termines el libro. Así que comienza con algo asequible, quizás 20 minutos, y lo vas subiendo. A mi me costó horrores habituarme al trabajo, pero ahora lo hago como si nada (ahora mismamente, en pleno domingo me voy a poner a trabajar al menos una hora en mi proyecto) y no me resulta complicado subirlo dos o tres horas más dependiendo del día.
Otro consejo muy válido y típico, pero que muchas veces se obvia, es el de "muestra, no expliques." Te lo mostraré:
"El hombre apretó sus puños tan fuerte que las uñas se le clavaron en las palmas de la mano. Golpeó la mesa y aguantó la la respiración durante cinco largos segundos. Sus ojos se pusieron rojos, pero no pestañeó. Y justo cuando ella iba a contestar, se dio media vuelta y salió de la habitación dando un sonoro portazo que hizo que uno de los cuadros se tambaleara."
o
"El hombre salió de la habitación enfadado."
En el primer caso lo muestro, ni siquiera uso palabras como ira, enfado, cabreo... muestro lo que es el enfado, mientras que en el segundo caso lo explico. Obviamente es mucho más rico e interesante el mostrar las cosas antes que explicarlas, y casi todos los libros pecan de esto.
En fin, yo qué sé, céntrate en crear el hábito y lo demás ya lo irás descubriendo.