Ojalá lo de hoy no sea un espejismo y haya vuelto el guerrero de las favelas hacedor de bilis y no el fantasma que había tomado su cuerpo el último año.
Muy buen partido, un poco corto el resultado, pero lo importante son las sensaciones de volver a parecer un equipo. Como se avisó, sin JB (y con la vuelta de Trent) todo el once se naturaliza.
Valverde vuelve al único rol en el que brilla en el medio, siendo muleta de, Güler juega en su mejor sitio y le da una línea de pase óptima a Tchouameni (partidáncano) y a los tres buenos pasadores de la defensa, y la anarquía de Camavinga jugando menos centrado nos penaliza menos.
Falta que el 9 del PSOE deje de hacer el imbécil, que lleva dos meses forzando en un tramo intrascendente de la temporada, y se recupere bien para volver a brillar.