No debería ser tan difícil integrar en Windows 11 un modo arranque donde el PC se reinicia y carga un Windows básico, sin apenas procesos, con soporte de red para jugar online y sin multitarea. Un modo que solo esté pensado para poner un juego y jugar y ya está. Que no haya ni escritorio, solo ver los juegos instalados como si estuvieras en una consola de toda la vida y a jugar.
Y cuando quieras, pues reinicias y vuelves a tu Windows 11 con escritorio de toda la vida, procesos, multitarea, etc
Seguro que el rendimiento para juegos sería óptimo en ese modo que requiera reiniciar y cargar un mini Windows pelado. Ah, y que los drivers los coja de lo que hayas instalado en el Windows 11 de escritorio. A mí esto me parecería la mejor solución para integrar modo consola en PCs con Windows.
Saludos.