ALCAMJI Ya lo intentó Nintendo y salió regular
Toda la empresa saboteó a Gunpei Yokoi.
Los del departamento legal llenaron el manual de advertencias de quedarse ciego y que no lo usen los niños, para cubrirse las espaldas diciendo que el que avisa no es traidor.
También tuvo que ponerle un armazón malla de Faraday para proteger la cabeza de radiaciones no ionizantes y que los niños pudieran jugar sin miedo al cáncer, solo a quedarse ciegos.
Tuvo que apoyarse en la mesa por el peso del ladrillo, eliminando la rotación y lo último que le quedaba de realidad virtual.
Solo quedó una Game Boy de pantalla roja en vez de verde, de baja resolución y FPS por la tecnología de la época (y monocromo), con pocos juegos, y más cara que Game Boy.
Un plan sin fisuras.