Yo precisamente cuando estuve en Maldivas me generaban mucho respeto los tiburones de arrecife que por tamaño parecen peluches y no son agresivos, pero son tiburones igualmente. A alguno de lo crucé en la puta cara buceando y casi me da un infarto. El esqualo por su parte como si nada.
Intuyo que el ataque habrá sido en mar abierto o haciendo submarinismo, porque ahí sí que vi buenos bichos a lo lejos y ni ganas de acercarme.