Claramente no iba muy rápido y fuerte el balón, ha debido ser el campo de visión con tantas jugadoras culonas haciendo de barrera abierta de gases con el bote de fabada litoral, la ajustada precisión al palo hueso blanco falopobico opresor, la no creencia de que el balón es esférico circular sin contar los colores rojos de la no sangre derramada sobre la que se mete en la portería cual patada voladora sin alas. Al menos que se metiera hasta el fondo la jugadora no subió al marcador porque sino estaríamos hablando de dos goles con la inexcusable doble cagada igualmente.