Demasiado delgada. Dice que la entrena un tipo y tal. Esto de los entrenadores personales tiene tela, la verdad. Si te dedicas a eso, tu visión debe ir más allá de los conocimientos deportivos. A una persona delgada le metes mucha caña y la dejas huesuda y, peor, arrugada como te pases con el ejercicio aeróbico.
Lo mismo con Ibai. ¿Qué puto sentido tiene que le bajes de golpe una barbaridad de kilos a un obeso? Se le han quedado dos tetas colganderas horribles.