Cada uno es maestro en lo suyo.
Por otro lado, Sorolla no está infravalorado, y precisamente se le conoce por ser, probablemente, el pintor que mejor supo captar la luz natural del sol en casi cualquier material, especialmente con luces brillantes del mediodía. Caravaggio destaca precisamente en lo contrario, el tratamiento de la oscuridad y las sombras a través de distintas tonalidades de negros, potenciando así las luces en escenas muy oscuras.
Digamos que Caravaggio le daba mucha importancia a los degradados, tanto en sombras como en luces, para potenciar los volumenes, por eso suelen ser cuadros más tridimensionales. Sorolla jugaba más con los contrastes fuertes, que es lo que el ojo humano detecta en escenarios muy iluminados o soleados, por eso nos resulta tan realista. A parte de que sabía replicar el agua como muy pocos.