Que se mejore la muy precaria educación sexual de los menores me parece bien. Lo que no termino de entender es qué tiene de educativo pedirle a un crío una foto de la primera vez que soltó el grumo. El nivel de locura al que estamos llegando es demencial.
Recuerdo hace años, en Meri —o quizá era Pacotes—, discutiendo que no, que en las escuelas no se hacían esas charlitas, que en los centros públicos no había materiales de estos, que todo eran exageraciones de la ultraderecha. Yo, como buen hater de la ultraderecha —algo que todavía soy—, solía creérmelo, porque algunos talleres pasadísimos de rosca que se describían parecían sacados de un GTA.
Pero al final el tiempo pasa, y no solo se demuestra que era verdad: es que era peor. Ya no estamos en un GTA. Estamos en un Saints Row con un mod PDF instalado.