A ver, dejémonos de chorradas y de genética y de que si históricamente el hombre era asÍ y demás.
Si yo no quiero que mi pareja me ponga los cuernos es simplemente porque la quiero, y mi forma de entender el amor de pareja es que sólo yo estoy para ti y sólo tú estás para mí, habrá a quien esta forma de ver el amor de pareja le parezca bien, otra a la que le parecerá mal, pero es la que tengo, qué le vamos a hacer.
Y si yo por esta relación amorosa de pareja acepto el compromiso de que sólo voy a acostarme con mi pareja aunque me encantaría empotrarme a la farmacéutica o a la vecina del segundo espero que mi pareja haga dicho compromiso también y sólo se acueste conmigo aunque le encantase acostarse con su compañero del trabajo o su monitor del gimnasio.
Es un compromiso que hago porque la quiero y porque como digo yo la relación de pareja la entiendo así, así que si tú inicias una relación de pareja conmigo entiendo que es porque compartes mi forma de entender la relación de pareja o al menos la aceptas, y si eso es así pues tienes que aceptar hacer el mismo sacrificio que yo, y ya.
Y a la que alguno de los dos rompa este pacto, este "contrato", pues es normal que la relación se acabe, igual que cuando dejas de hacer tu trabajo que rompes el contrato con tu jefe/empresa y es normal que vuestra relación de jefe-empleado se acabe porque te despida, no hay más, es tan simple como eso.
Aquí no hay nada de genética ni de antropología ni de nada, es simplemente una forma de entender las relaciones de pareja, que nadie tiene porqué coincidir ni es mejor que otras, pero es simplemente eso.