Se por experiencia propia, lo difícil que puede llegar a ser resistir el impulso de acostarte con alguien una noche de borrachera en la que te está "suplicando" que te la folles y todos tus compañeros de trabajo te estén dando alas a que lo hagas.
Si pasando por una mala racha y viviendo lejos de mi pareja en aquella época pude resistir, no veo porque no podría hacer lo mismo la otra persona.
Mi respuesta es no.
La perdonaría si me lo confiesa en el sentido de que no me gusta acabar mal con nadie y seguro que hemos pasado buenos momentos como para reducirlo todo a ese punto, pero la relación terminaría indiscutiblemente.