[desconocido]
La clave era que había unos pececillos enanos que te iban siguiendo, juntabas unos cuantos y servían de cebo para los grandes, cuando el grande se comía uno se paraba a hacer la animación de mirar al frente y entonces podías moverte tú a toda prisa. También los peces estos no pasaban por zonas estrechas, así que había que jugar con eso.