Llego tarde, pero llego. A mí no me parece mal del todo siempre que se tome más como una recomendación, aunque si afecta a transporte público tal como trenes o autobuses ahí sí que no.
A mí no se me ocurre ir a cenar un sitio que pone solo para mayores con mis hijas por muy bien que se porten. Pero coño, que me limiten el transporte público por razón de edad ya os digo que acabamos en juicio.
Por lo tanto, así como me parece bien que haya sitios que no te dejen entrar si no cumples una etiqueta determinada (por ejemplo, prohibir ir en chándal), pues si me lo dicen con educación me vale.
Diré que una vez iba a reservar a un restaurante, pregunté si tenían menú infantil y el encargado me dijo que era mejor que no fuesen los niños, que no tienen un menú adaptado y que el tipo de platos probablemente no les gustase. Y no hubo ningún drama, fui otro día sin las niñas