Aizark-Sholmes SĂ, para producciones fast food, sencillas y genĂ©ricas puede servir, efectivamente.
Pero más allá de eso hoy por hoy no sirve. E incluso a medio plazo complicado, no recuerdo exactamente dónde lo vi, pero al parecer el aprendizaje humano se divide en tres tipos y la IA solo es capaz de usar uno de estos, lo hace muy bien por potencia bruta pero no es capaz de usar los otros dos porque eso ya es algo mucho más complejo y que al parecer no está al alcance ahora mismo.
Y al final es lo que decĂa, la gente quiere consumir arte humano. Porque empatizamos y nos identificamos con el autor porque son como nosotros, una obra artĂstica no sĂłlo habla de la propia obra sino de su autor, de formas directas o indirectas pero te está diciendo mucho sobre cĂłmo piensa y como me entiendo el mundo y el propio medio la persona que hay detrás. Además nos permite compararnos directamente, porque apreciamos lo fascinante es que otra persona teniendo dos brazos y dos piernas como nosotros haya sido capaz de crear algo asĂ que vemos tan fuera de nuestro alcance. O al contrario, ver las carencias o inseguridades que muestra un autor, que tiene su encanto tambiĂ©n. O simplemente entender que le ha llevado a tomar una decisiĂłn u otra.
Al final son miles de cosas que una obras nos transmite directa o indirectamente sobre la persona o las personas que hay detrás.
La IA es solo frĂos ceros y unos, no hay nadie a quien admirar o criticar, no hay una experiencia vital que plasmar, no hay inquietudes o intenciĂłn artĂstica alguna. El Ăşnico valor que tiene hoy por hoy sus obras es como curiosidad tecnolĂłgica. Mira por ejemplo cuando hace uno o dos años se abrĂa un hilo con los primeras imágenes generadas por IA, eran malĂsimas y deformes y todos flipábamos con que eso fuese posible. Apenas un año y pico despuĂ©s ya no tienen ningĂşn impacto, algunas imágenes de IA son prácticamente perfectas a nivel tĂ©cnico y ya a nadie le sorprende porque nos hemos acostumbrado. No tiene repercusiĂłn alguna porque su interĂ©s no va más allá de la curiosidad tecnolĂłgica.
Cualquier dibujo cutre hecho en 5 minutos por un humano tiene más interĂ©s artĂstico que la mejor imagen que puedes generar con una IA en un mes.