
Ni Barbie, ni Nolan ni pollas. Dejaros de propaganda usana y poneros en vuestras casas Shin Kamen Rider. Dos horas de peleas contra los villanos de la semana, peleas tan intencionadamente cutres como molonas, y pequeñas filosofadas made in Hideaki Anno, para que te quedes pensando después de los créditos sobre la verdad de la naturaleza humana. Corred a verla, insensatos.
Nota: Aún siendo cutre a propósito, tiene mejores efectos de supervelocidad que la película de Flash: