Los team building en mi empresa se hacen en horario laboral, o cuando viene un manager o director de alto rango, una cena por las noches. Quien no viene, no pasa absolutamente nada.
Eso sí, lo que no puede pensar el que no va es que durante ese tiempo no debería de crearse vínculos. Sales fuera del trabajo, se habla de muchas cosas (rara vez hemos hablado de trabajo salvo para contar anecdotas graciosas, nunca para hablar de métricas o casos urgentes) y se crea un ambiente más distendido que el que se crea durante la jornada laboral. Así que si al ir al día siguiente ves al resto contento, riéndose de las anécdotas del día anterior, y tú estás un poco desplazado... no puedes culpar a la empresa de hacer algo así. Que no somos críos y al trabajo se va a trabajar. Si consigues amigos durante el camino, perfecto, pero que otros estrechen vínculos y tú no por no haber cenado con ellos cada X tiempo tampoco es un drama.