Hace dos dos lunes, colocando las flores en el nicho de mi abuelo en su funeral, en el cementerio de Valencia, vi una avispa de éstas, que nos hizo apartarnos de las flores hasta que se fue.
Nos quedamos ahí mis primos y yo preguntándonos si era la avispa asiática, pero tenía toda la pinta: como anaranjada, más gruesa y afilada, se veía más amenazante.