A mí me da bastante igual que suban los precios, pero el concepto de propina lo detesto. Es responsabilidad del empresario procurarle un sueldo justo al trabajador, no del cliente.
Cuando salgo fuera quiero relajarme y estar a lo mío, no pendiente de si tengo que dejarle diez, veinte o treinta al que me trae las bebidas.
Además que como idea, como ha dicho Invoke, me parece que tiene hasta un poso clasista, como si tuviera que darle dos guineas y cinco chelines a mis porteadores en la búsqueda de las fuentes del Nilo. Que me cobren un 15-20% más por el servicio y que le suban el sueldo ellos mismos, pagando los impuestos que toquen y toda la mandanga.