En el apartamento de un amigo en la playa. 22 años que han pasado volando, algo que no hicieron esos aviones por desgracia. También me acuerdo de dónde estaba el 11-M del 2004. En Barcelona, en la oficina trabajando en un proyecto para Bacardi. Llamé a una amiga de Madrid para ver si todo estaba bien en su círculo.
Este tipo de eventos se te quedan cincelados en el hipocampo para siempre.