Cuando voy a nadar me ducho en el gimnasio, pero porque me pilla lejos de casa, si tuviera mi casa cerca andando, me ducharía en casa. Odio los putos vestuarios mugrosos, las duchas mugrosas y del mismo modo odio a los exhibicionistas de gimnasio, que es una figura que tengo muy identificada:
Los llamo pasea-pililas. Aquellos que tienen nabo de los que se relaja completamente hacia afuera y por lo que sea necesitan reafirmarse virilmente paseando su pilila para arriba y para abajo por el gimnasio. Van y vienen de la ducha, se afeitan, se acicalan el pelo, se lavan los dientes si hace falta, todo el rato penduleando el fistro, así como con la pelvis un poco hacia adelante. Suelen ir con el tema afeitado, por lo que sea.
Nunca acabas de conocer bien a una persona y quien menos te lo esperas y tienes cerca, puede tratarse de un pasea-pililas. Así que evitó ir al gimnasio con cualquier persona conocida, prefiero seguir ciego.