La inmensa mayoría de veces en el gimnasio, salvo que sea hora punta y no haya un hueco libre en el banco para poner la mochila, lo cual es un agobio, en ese caso en casa que la tengo a 5 mins andando. También me ducho en casa cuando me toca afeitarme, aunque ya he visto que muchos, sobretodo tíos mayores, se afeitan en el vestuario, incluso delante del cartel que pone "no está permitido afeitarse en los vestuarios". Es cierto que el vestuario de los gimnasios es uno de los sitios donde la gente es más irrespetuosa, y confunden unas duchas y vestuarios colectivos con el baño particular de su casa, a veces da bastante asquete.