A mí me pasó algo parecido una vez en Madrid, en un hostal.
Había ido por temas de trabajo a Madrid, y el sitio que busqué tenía un aislamiento acústico de putísima pena. Hasta las tantas de la madrugada seguía oyendo los bares de bajo casi igual de bien que si estuviera la ventana abierta. No obstante, a eso de las X de la madrugada, en la habitación de al lado había una parejita dándole caña con ganas, y obviamente cayó paja varias horas toda la noche.
Cuando terminaron, a eso de las 6 de la mañana, dos horas de sueñecito y luego a trabajar a jornada completa como un campeón.