ElRondadordelaNoche También fui de parques y museos. Cerca del alojamiento y de camino al centro hay un parque llamado St. Stephen's Green que me pareció bastante bonito, aunque por lo general en los que estuve me lo parecieron. Luego está Phoenix Park, que es una bestialidad con su propia reserva de ciervos dentro.
Por aportar lugares concretos, recuerdo la visita a la cárcel Kilmainham, la primera de Europa en separar a los presos en celdas individuales si no recuerdo mal. También al Trinity College, con su ambiente universitario y su biblioteca con el libro de Kells. También fui a la catedral de San Patricio.
En mi caso particular, me gustó Dublín no por las cosas que había que ver, sin desmerecerlas, si no más bien por el ambiente que se respiraba en la propia ciudad haciendo vida por sus calles. Y si de algo me doy cada vez más cuenta, es que a cada nuevo viaje que hago, casi que valoro más ese tipo de sensaciones que las propias atracciones en sí, aunque obviamente en muchas ocasiones van de la mano. Valoro y aprecio el sentimiento que me queda del lugar pasado un tiempo tras el viaje.