Sigo entrenando cada día una hora al menos, cambiando objetivos según las circunstancias. Hace un año y pico era poder hacer mi máximo grado posible en escalada, ahora, en cambio, entreno para poder volver a tener una funcionalidad completa tras el accidente.
También pinto al menos media hora al día, como forma de relajación y con cierta intención de seguir mejorando.
Y finalmente, aunque no tanto, escribo un poco de tanto en tanto.