Por cierto, es para flipar que los cambios que se nos propongan sean los de quitarnos libertades o subirnos impuestos y aún así somos unos amargados y unos carcamales por no querer que se nos quiten esas libertades y se nos suban esos impuestos.
Es en plan:
-Oigan, que a partir de la semana que viene vais a trabajar todos 2 horas más cada día.
-Pero jefe, ¿eso implicará subida de sueldo, no?
-No, no, trabajáis 2 horas más cada día por el mismo sueldo y punto, a quien no le guste ya sabe dónde tiene la puerta.
-Oye, ¿te has enterado de que el jefe quiere hacernos currar 2 horas más cada día y sin subirnos el sueldo ni nada? Menudo cabrón, yo paso de que nos pisotee.
-Ay, de verdad, chico, qué carcamal y qué amargado que eres, no te gusta ningún cambio.