Por cierto, se podrían haber ahorrado lo de usar los leones de la librería pública de Nueva York para que estén poseídos solo por meter un guiño a la peli original.
Lo poco que se ve aquí queda muy de dibujo animado, mientras que en la peli original el plano de la escultura, que abría la película, daba de por sí mal rollo con esa música inquietante.