Pegar balonazos a una pared donde vive gente es de mala educación, y si es así, el niño y la madre que se lo hagan mirar. Pero todos asumís que eso es así cuando en la noticia dice literalmente que juegan en una plazoleta cercana, que para eso están. Si no te gusta oír ruidos de niños y balones, te mudas o lo hablas con los padres, o tomas medidas, pero no le pegas un trastazo a un crío. También debería ser una bandera roja del tamaño de Australia que un señor le pegue un puñetazo a un niño hasta noquearlo, síntoma de que no anda muy bueno de la almendra.
Si el niño fuese uno de mis hijos, ese no vuelve a golpear a un niño en su vida, y jamás volverá a dormir una siesta tranquilo mientras viva cerca.