Sendai no sé en el resto del mundo, pero, al menos en Latinoamérica y más específicamente en México, es bastante común (que no bien visto) vivir con los padres a los 20/30 años.
La cosa es aún más jodida aquí que es tercermundismo puro, y la diferencia entre los salarios y el precio de la vivienda es abismal. Si sumamos factores como la centralización de la economía, gentrificación y sobrepoblación, nos da como resultado un coctel explosivo guapo, guapo.