No se que tipo de propiedades fisicas reune el carrefour de mi ciudad, la tienda en si, el interior de ese enorme centro comercial cargado de gente y con olor a ambientador barato (quizás es eso), pero es poner un pie allí y directamente todo mi sistema digestivo se pone en funcionamiento a una velocidad nunca vista, justo al punto en el que siento la imperiosa necesidad de CAGAR, me coja donde me coja.
A veces consigo aguantar el mojón en el culo lo suficiente para volver a casa y cagar en mi trono personal, pero en otras ocasiones no he tenido más remedio que hacerlo en uno de sus baños.
¿Por qué ocurre esto? ¿Cómo sucede? ¿Soy el único? Sinceramente siempre he sido una persona altamente regular en el transito de mis intentinos, cada día cago con regularidad a mis 32 años y tengo un vientre bastante sano, con ningún problema digestivo, pero es la magia del carrefour la que llama a mis mojones con canticos angelicales.