Es incomprensible que alguien siga viendo la TV generalista a poco que conozca las tecnologías actuales. Y es que da igual el perfil de consumidor que seas: si eres un loco de los cotilleos, te metes en X o en Instagram o en blogs y sacas mucha más info que en la tertulia de la tarde; si te gusta el cine, seleccionas la película en tu plataforma de streaming sin anuncios y sin esperar, si te gustan las series, las ves en cualquier proveedor sin esperar una semana a cada capítulo...
No se dan cuenta de que intentan seguir con el modelo antiguo y no funciona, no es adaptable a un nuevo espectador que es consumidor activo, no pasivo como hace años. La prueba es que a quien le gusta la TV generalista antes se pasa a Movistar que seguir viendo los canales TDT de toda la vida: si quiere ver un GH lo graba, y lo ve al día siguiente sin anuncios. También muchos programas de TV para sobrevivir tendrán que adaptarse o morir. Un buen ejemplo es la revitalización que le han dado a Operación Triunfo en Amazon: han conseguido generar un programa de éxito que a lo mejor no lo ven los 10 millones de personas que lo veían en 2001, pero que cada usuario que ve el programa forma parte de una comunidad activa, que encima paga por ver el programa, y que no sólo consume el producto sino que genera contenido sobre el mismo en una comunidad viva. Es un modelo de negocio que demuestra que la TV generalista tenderá poco a poco a refactorizarse hacia los nuevos modelos bajo demanda.