Las salas de cine están heridas de muerte entre los altisimos precios de las distribuidoras, que siempre han sido una mafia y ahora los alquileres y electricidad. De hecho, ya hace tiempo que pierden dinero simplemente poniendo pelis, sus beneficios salen de vender comida y bebida con sobreprecio brutal y cualquier otro negocio aparte que tengan.
Sinceramente, si la cosa no cambia, creo que en España la mayoría de cines habrán cerrado en los próximos 5 años.