Sheeper
Como dije, el contacto físico me repulsa. En el hilo de la gasolinera conté hace poco una anécdota con una clienta. Llevaba varios días con coqueteo inocente, se llegó incluso a sentar a mi lado para hablar mientras comía... y todo iba bien hasta que, un día que estaba hablando por teléfono de espaldas, me tocó la espalda en plan gata afilando uñas. Para mi eso es roja directa: ya no puedo tolerarla, me siento como agredido, tocarme sin mi permiso es una ofensa mi persona y me da igual todo lo demás: fuera de mi jodida vida.
Y aunque tengas mi permiso, sigue siendo un esfuerzo hercúleo por mi parte. No puedo ni imaginar disfrutando del sexo dejando que otra persona me toque: imposible.
Para más inri, el tema del control. La única vez que quise tener sexo, planee un escenario en donde la única manera de realizarlo era que ella estuviera atada, amordazada, con los ojos tapados y no pudiera hacer nada. De otra manera es imposible para mi dejarme llevar y que la otra persona me haga cosas que escapen a mi control.