a Rodrygo no sé qué había que hacerle, pero al portero mandarlo a unas clases de actuación, porque no sé si es más lamentable lo del árbitro o la vergüenza ajena que da el portero tirándose en el césped como si le diesen en la cabeza con Lucille xDDDDDD después de dar cuatro pasos hacia atrás y darse cuenta de que Rodrygo le había rozado la cabeza... ha dicho: "esta es la mía" y la verdad es que sí. ES LA SUYA xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
si algo me ha repugnado siempre en el fútbol es el intento de engañarse entre compañeros de profesión para que el árbitro pite a su favor. En otros deportes también hay algo, pero mucho menos -muchísimo menos- que en el fútbol. Lo del fútbol en este sentido es VERGONZOSO y lamentable.