A mí me gusta el cariz que le dan de "vigila a tus hijos, las redes son un peligro".
En el instituto de un colega, en Burjassot para más indicaciones, para que no digan "leyenda urbana", de esto hará unos 20 años, a un chaval de la clase los canis le pusieron en su bocadillo 3 pastillas.
Mongolo de por vida, su padre lo sentaba en el pupitre y lo recogía de ahí en adelante.
Lo que digo es que hijos de puta a habido siempre y pringados que sufren también.