El modo en que se anunció que Enemy Zero iba a ser exclusivo de Saturn fue "extraño", por decirlo de algún modo. Para entender lo que ocurrió hay que conocer los antecedentes.
Año 1995. El título anterior de Warp, D, fue bien recibido por crítica y público y el número de pedidos era considerable, pero Sony no le dio prioridad a la hora de fabricar las copias y las unidades producidas eran poco más que la cuarta parte de lo que el juego podía vender.
Esto cabreó mucho a Kenji Eno, fundador de Warp, porque eran un estudio pequeño y cada venta perdida era una tragedia económica para ellos. El propio Eno contó que fue a quejarse a Sony y le dijo al tipo que le atendió que si no veía unidades disponibles de D en una conocida tienda japonesa, volvería y le partiría la cara. Eno fue a la tienda, no vio su juego y, según cuenta, cumplió su promesa. 🤣
Todo esto tocó mucho la moral a Eno y no tardaría mucho en cobrarse su venganza.
Año 1996. Playstation Expo en Japón. Como consecuencia del éxito de D, Warp tiene un stand de los grandes, del mismo tamaño que el de Sony, y está previsto que se muestre el primer vídeo de su nuevo juego: Enemy Zero.
Los folletos del evento dan fe de tan importante acontecimiento...



200 miembros de la prensa allí reunidos son testigos del vídeo en el que se muestran las primeras imágenes del juego. Al final, como era de esperar, aparece el logo de Playstation, pero ese logo, de repente, se transforma en el de Saturn y, después, otro breve vídeo con el vicepresidente de Sega dándole la bienvenida a la casa del erizo. El plan original era que el vicepresidente estuviera presente en el stand, pero al final, oficialmente por problemas de agenda, no fue posible.
Y esta fue la "extraña" manera en que la gente de Sony supo que se habían quedado sin juego.