Nada nuevo bajo el sol. Porque un gran número de jugadores, no voy a entrar en si la mayoría o la minoría, o si tres cuartas partes o una, entienden el medio (e imagino que está bien entendido, mal que me pese) como una alternativa para ver películas. Es así. No lo dijo sólo Yamauchi, hay numerosas tesis al respecto de este mismo fenómeno. A quien la palabra "películas" le parezca muy dura, tal vez incluso peyorativa, que la sustituya por la menos hiriente, pero igualmente válida, "historias".
Para muchísimas personas, pero muchísimas, sentarse con un videojuego que les exige lo mínimo para justificar su interacción y de esta manera poder ir enterándose poco a poco de una historia convencional (cinemática), con su principio y final bien acotado, supone el principal motivo por el que juegan. Incluso aquí, que es un foro dedicado a jugadores, y por lo tanto se nos puede presuponer un nivel de frikismo algo más elevado que el del usuario mainstream, hay gente que afirma no jugar un videojuego si éste no tiene historia. Así, sin más. ¿Bien o mal? No me importa. Sólo escupo hechos, factores, factos. Esto sucede y sucede en números que ni nos imaginamos, por eso pese a los exagerados costos de desarrollo de muchos triple AAA de esta corte estos siguen resultando rentables y, si existe un apartado, un sólo apartado del que le cueste con toda su alma desprenderse a un triple A, o incluso a un AAAA, como los llaman ahora, es de la historia. No es casualidad que la mayoría de las superproducciones tochas tochas no sólo tengan una historia sino que además el modelo de conducción narrativa de ésta abrace por completo los cánones fílmicos (de nuevo, la cinemática de toda la vida, que a veces, aunque muy pocas, es sustituida por un modelo alternativo pero que viene a hacer lo mismo en términos narrativos, como sucede en los últimos God of War).
Por eso, aunque los aborrezco con toda mi alma, me parecen necesarios juegos basura como el League of Legends. Los juegan millones de personas y la historia no le importa a nadie. Entran a matarse con el resto y listo. En este sentido, muchas veces he terminado concluyendo que los casuals, justamente los casuals, los que no se sientan a ver (no a jugar, a ver) los Red Read Redemption, los GTA, los Far Cry, los Batman, los TLOU, los Uncharted, los vamos-a-sentarnos-a-digerir-toda-esta-historia-y-por-el-camino-pulsamos-algunos-botones-pero-eso-es-secundario, son, paradójicamente, los salvadores de la industria. Si no fuera por ellos juegos como el LoL, es decir, juegos, juegos puros y duros por más basura que sean, hacía años que habrían desaparecido.