A mi me gusta pasarme por la de Salera, el olor a papel y cola, que suele reinar bastante silencio y que tienen de todo tiene su rollo, aunque a veces te encuentres dentro al típico cani que va a pillarse la biografía de Cristiano Ronaldo o algún otro gran pensador del estilo.
Dicho esto, el trato reverencial a las librerías "porque ahí es donde vive la cultura" me parece un poco cuñao a estas alturas.