Por supuesto, son el colmo de la comodidad, para bajar al perro son clave.
Sí, son más feas que su puta madre, pero cómodas como ellas solas.
Hace años que usaba unas azul oscuro, pero el perro me las reventó, además que también estaban muy viejas, que tenían como 5-6 años, y ahora me he comprado unas negras.