En la actualidad, en el mundo del deporte, no existe nada más ridículo que el Barça. Y no sólo el Barça. Es que el otro día, yo de verdad, no creía ---o más bien me convencí a mí mismo de que no quería creer--- que como personas, algunos de sus seguidores fueran tan lamentables como para rebajarse a llevar una camiseta del Bayern, el equipo que les dio la mayor humillación de la historia de su club con aquel 2-8 que, además, lo tenemos reciente.
No tienen ningún tipo de honra ni dignidad. Me hizo mucha gracia leer en unos comentarios de YouTube, que sabía ciertos por la experiencia de uno después de décadas usando Internet y las respuestas que habían tenido, que los aficionados tanto del Madrid como del Bayern iban, en el metro, denigrando al Barça con canciones. Mientras tanto, su afición vistiendo su camisa.