irakmata Una de mis películas favoritas.
Berti Gente que seguramente se debe llevar por impulsos o prejuicios.
Supongo que algo se me escapa porque no tiene mucho sentido que sea así tal cual lo cuento.
En muchísimas ocasiones, la resolución de un caso (vamos a llamarlo conflicto) no se da por métodos inductivos sino deductivos. En un asesinto, por ejemplo, no se puede replicar el asesinato para saber si se perpetró por el acusado y, si fue así, si se perpetró de la forma y modo en que se le acusa de haberlo hecho. Se supone que la justicia, y esto no atañe únicamente al jurado popular, sino también a todos los implicados en el proceso judicial, incluyendo por supuesto al juez, pone sobre la mesa una serie de herramientas de las que todos los implicados hacen uso, cada uno a su manera, para conducir el caso de manera que si se termina encerrando a la persona, o condenándola de cualquier manera, esto se haga con garantías y habiendo esclarecido cualquier duda razonable.
El jurado popular está precisamente para eso. No está para decidir si una persona es inocente o no, dicho como tal. Está para, con las cartas sobre la mesa, valorar si los indicios, las pruebas, etcétera que hasta el momento se han mostrado, son suficientes como para condenar al individuo en cuestión sin que exista duda razonable de por medio sobre su inocencia. Ten en cuenta que en la mayoría de casos no existen las pruebas concluyentes. No es como en las series que de repente aparece el abogado y empieza a atar hilos para demostrar la inocencia de su cliente, ni la fiscalía dispone de un vídeo en el que se ve al acusado apuñalando a la otra persona, ni siempre hay tres mil testigos oculares. A veces un caso entero puede estar sujeto a interpretación, y de cara a esta interpretación vale lo mismo la del juez que la de una serie de ciudadanos seleccionados arbitrariamente.
Eso por un lado. Por otro lado está la capacidad de eximir de cargos a la persona incluso si se sabe que ésta es culpable del delito del que se le acusa. Esto por cierto también lo puede hacer un juez. El juez no coge y dice -ni siquiera aquí en España- "este tío ha matado a esta persona, luego la pena es ésta", y saca un papel donde pone la pena exacta sin mayor consideración, como si fuera algo matemático. Tampoco funciona así. Hay una escena de El Mentalista, que está algo edulcorada, como todas las escenas de este tipo en televisión, pero que ejemplifica este segundo caso del que hablo:
Por cierto, una cosa que ocurre con el jurado popular en Estados Unidos, por ejemplo, es que los miembros del jurado popular no pueden conocer, o afirmar, o declarar conocer abiertamente, su poder para revocar la decisión del magistrado. Hacerlo está penado con cárcel, pese a que en sí, ya es confuso demostrar cómo un miembro del jurado popular puede o puede no ser conocedor de esto. Este fenómeno, en sí mismo, ha sido objeto de decenas de artículos que han quemado la cabeza de los juristas décadas que puedes encontrar fácilmente por Internet, y ha habido casos muy famosos, como aquél de un tipo que se dedicó a imprimir esto mismo que te estoy contando e ir poniéndolo en los parabrisas de los coches para advertir a la gente de este poder que tienen y que, si no recuerdo mal, es hasta un delito.
Cito:
In the United States, jury nullification occurs when a jury in a criminal case reaches a verdict contrary to the weight of evidence, sometimes because of a disagreement with the relevant law.[1] It has its origins in colonial America under British law. The American jury draws its power of nullification from its right to render a general verdict in criminal trials, the inability of criminal courts to direct a verdict no matter how strong the evidence, the Fifth Amendment's Double Jeopardy Clause, which prohibits the appeal of an acquittal,[2] and the fact that jurors cannot be punished for the verdict they return.[3]
En definitiva, es un error pensar en el jurado popular como un grupo de matados que están ahí para decidir sobre la vida de una persona sin conocer la ley. Precisamente, están ahí no por conocer o desconocer la ley, sino para usar el sentido común y decidir, a veces con acierto y otras no, exactamente igual que ocurre al aplicar la ley, si una persona está siendo juzgada con garantías no frente a la ley sino frente a la justicia. Una persona puede ser enjuiciada por una ley absurda, por ejemplo. Una persona puede ser enjuiciada por una ley aparentemente justa, pero en un contexto en el que se puede comprender por qué lo hizo. Las leyes se forman sobre el sentido común, primeramente, no son dogmas que cayeron escritos en una tabla como los 10 mandamientos.
En la cuarta entrega de Ace Attorney, Apollo Justice, existe un caso final en el que se aborda el sentido del jurado popular de una forma magnífica, siempre con las licencias que se da la propia saga, con sus fantasías y sus efectos, pero que en el fondo, deja muy claro cuál es su propósito y cómo puede servir para, por ejemplo, tomar por culpable a una persona que a todas luces lo es, y que de manera deductiva se ha probado que lo es con garantías, y que sin embargo recurriendo a diversas artimañas y vacíos legales puede salirse con la suya e irse de rositas, si no fuera porque este grupo de gente tiene el poder para decirle "tú adónde vas, apañao".
Te recomendaría encarecidamente que vieras la película de 12 hombres sin piedad (12 angry men), para que te hagas una idea de cuál es el sentido realmente de este sistema.