Organicé por nuestro décimo aniversario de novios un viaje a Japón, que era su sueño de toda la vida. Lo tenía planeado desde febrero y ahí estuvo el anillo de pedida hasta septiembre escondido en un cajón.
El hincamiento de rodilla lo hice mas o menos a mitad de viaje, cerca de la cima del Fushimi Inari, debajo de una de las puertas naranjas estas. Tenía que estar ella ya hasta los cojones de mí con lo que le insistí para pegarnos el madrugón de ir ya por la mañana temprano para que no estuviese a reventar de otros turistas. Ella quería dormir hasta las 10 porque estaba cansada y yo insistiendo con que fuéramos a las 5 ya.
Tenía reservada para esa noche una cena romántica y una habitación en onsen de estos con baño termal privado, o se que se celebró la pedida por todo lo alto
Al igual que el estimado conforero @Dr_Caligari me esperaba una reacción muy diferente al "Qué haces?" Con todo nervioso que recibí. Pero cuando lo procesó ya si que se emocionó, besos, abrazos y todo lo demás.
La boda en sí, el año que viene, estamos ahora en proceso de organizarla e intentando que cuadre también con nuestro aniversario.