Si las autoridades se pusieran serias con esto, se terminaría el problema relativamente pronto.
Por donde corro siempre hay perros sueltos, y la última vez vino hacia mí un Pitbull, el Pitbull más grande y musculoso que he visto. Seguramente reconoció en mí a una bestia capaz de destrozarlo antes de que le dé tiempo siquiera a ladrar y se mostró cariñoso, pero igualmente ahora siempre llevo el espray de pimienta de mi novia 💅🏻. Directamente en la mano, no tengo ni que desenfundar.