[desconocido] A mí como te he comentado no me disgustan. No son mi parte favorita del texto, pero entiendo el porqué están ahí y creo que son una suerte de ensayo literario que sabe manejar con soltura dentro de la propia obra. El Quijote es en muchos sentidos algo metanarrativo y tiene muchas instancias en las que Cervantes juega con los personajes a varios niveles, muchas veces a modo de crítica velada hacia algún género o tendencia de la época, que es a lo que acostumbraba no sólo aquí sino en muchísimos textos suyos -como El Retablo de las Maravillas, que es una genialidad y recomiendo su lectura encarecidamente también-.
Saliéndome de aquí y del valor que estos interludios puedan tener formalmente o no, como te digo, entiendo que puedan romper con el ritmo de la obra en sí y que no son lo típico en la estructura que tenemos hoy de novela moderna, donde todo es bastante más continuista y ligado entre sí. Don Quijote de la Mancha es al mismo tiempo una historia y un proyecto literario que tiene valor académico.