Mi madre me daba de paga cien duros a la semana cuando era adolescente. No le importaba un rábano en qué me los gastase, y JAMÁS me daba más. Me los daba el viernes por la mañana. Si ese mismo viernes me gastaba las quinientas pelas y el sábado quería comprar un helado, me jodía y tomaba nota: Administra bien la paga. Si gastaba cada semana todo lo que me daban, había planes que ni siquiera podía hacer, como ir al cine, porque entre la entrada, las palomitas y un refresco ya me quedaba tiritando, así que había semanas que ahorraba veinte duros, o lo que fuese, para tener un colchón preparado para cuando llegasen findes más interesantes.
A lo que voy es que lo de darle la tarjeta de crédito a un chaval de 13 años y permitir que se vuelva un adicto al juego es una irresponsabilidad gravísima por parte de los padres. Carga en su cuenta una paga fija cada semana y sé estricto al respecto. Solo así le harás comprender el valor del dinero y le estarás dando una lección valiosísima para toda la vida. ¿Que quiere gastarse todo en gorros para su avatar en un videojuego? Bien por él, pero no tardará en comprender que fue una gilipollez.