Chocochipi
Un discípulo se acerco a Sócrates y le dijo:
Maestro, maestro. ¿Qué hago? ¿me caso o permanezco Reflotero?.
A lo que el maestro lo miro y le dijo sonriente y con mirada paternal:
Hagas lo que hagas, lo lamentaras.
Así que de estar casado, también llorarías. Espero que te sirva de consuelo, hagamos lo que hagamos, estamos jodidos.