Draslay Uno de El Club de la Medianoche era el de unos niños que siempre iban a jugar a un piso abandonado en un edificio y de repente un día se lo encuentran arreglado, todo lleno de colores y juguetes. Aparecen tres tipos estrafalarios que les hacen jugar a determinados juegos en donde la niña sobresale, mientras que el otro niño se va debilitando. Total, que resulta que los tipos estrafalarios son aliens y vienen a por la niña, pero al final ella consigue salvarse y rescatar al otro niño. Los aliens se marchan porque no podían estar más tiempo en la Tierra y en la última escena, con ambos niños a salvo en su habitación, la cara de la niña adopta su verdadera forma:

Era una alien también, claro. Esa puta cara, o la falta de ella, mejor dicho, era lo que me voló la cabeza.