Serizawa Dinos tu para que pagabamos. Te escuchamos.
Para que se paga a un abogado? Para que se paga a un sicario? Para que sea paga a una organizadora de bodas? Para que se paga a un entrenador personal? Y a una psicóloga en consulta? Y al de la empresa de mudanzas?
A todos estas preguntas responderías con una sonrisa de incredulidad y obviedad y lo explicarías con sencillez.
Con Negreira pasamos a otra realidad del multiverso, y es que pagar a un vicepresidente de los árbitros, muchísimo dinero, y SOLO mientras ocupa ese cargo, pasa a ser algo misterioso y que nos hace encogernos de hombros, esta vez con una sonrisa irónica.