Lo curioso es que es una consola pensada para vendérsela a quien ya tenga una PS5, porque el que esté dispuesto a dejarse 800 euros en la PS5 Pro dudo que no tenga ya la normal.
Pero bueno, estamos en la época de los remakes, si se hacen remakes de juegos y venden como rosquillas, ¿por qué no de consolas? Juega a los mismos juegos pero más bonitos, con una calidad de imagen que tu tele no soporta o tu ojo no va a notar.