La mejor aspiradora del mercado es la Dyson, no hay debate ahí. Pero cuestan un riñón, en efecto, y en no pocos modelos ofrecen prestaciones que para barrer un piso no son necesarias, motivo por el cual yo decidí comprarme una sencillita Rowenta y de momento estoy contentísimo. Tiene sus fallos, pesa más que una Dyson y seguramente no es igual de efectiva, pero me basta y me sobra.