Siempre me ha gustado poner los huevos en distintas cestas, invirtiendo algunas cantidades en proyectos modestos que considero sostenibles y que aportan algo distinto. Lo llevo haciendo más de una década, aunque de forma muy medida (estamos apoyando una marca de chocolate en Kobe ahora mismo, por ejemplo).
Seguramente lo siga haciendo cuando decida retirarme porque nos divierte y si escoges bien puede tener un buen retorno, aunque también da dolores de cabeza extra, la verdad. Dudo que monte otro negocio (y menos un negocio que tenga que levantar trabajando de cero, trabajando a diario de forma sostenida en el tiempo, que eso lo he hecho una vez y ya he tenido suficiente).
Pero sí he pensado en invertir en una editorial que publicara cómics y libros de arte de autores noveles o no tan noveles, pero de calidad; aprovechar que he trabajado en Japón, EEUU y Francia e intentar moverlo por ahí. También me interesaría invertir en un desarrollador de videojuegos indie aquí en Japón, quizás uno que se dedique a las VNs. Pero, bueno, para eso necesitaría tiempo y hasta el 2030 profesionalmente estaré hasta arriba y sin ganas de más compromisos. Además, necesitas que te lo propongan y que el proyecto sea atractivo y, sobre todo, viable.
Creo que lo más raro que me han sugerido nunca ha sido invertir en un "girls' bar", pero eso es una historia para otro momento.